El perfil del inquilino

El escenario de COVID-19, que ha tenido una gran incidencia en el sector inmobiliario desde mediados de marzo hasta mediados del mes de mayo en todo el territorio estatal, ha supuesto también un impacto en el tipo de vivienda buscada por los futuros inquilinos.

Cambios en las preferencias del inquilino en España

Se han detectado que la preferencia de los usuarios en cuanto a la tipología de inmuebles ha cambiado: los pisos en el epicentro de las ciudades han dejado de ser los más buscados y han dado paso a las búsquedas donde predominan las viviendas más amplias, con terraza y más alejadas del centro de la ciudad.

Asimismo, la pandemia de COVID-19 también ha generado cambios de relevancia en el contexto de la oferta de vivienda.

Así, muchos de los propietarios de inmuebles que hasta hace unos meses se destinaban al alquiler turístico, se han decantado por poner estas viviendas en el mercado de arrendamiento residencial, especialmente ante las limitaciones de movilidad a nivel nacional e internacional.

La mayoría buscan piso a través del móvil

Búsqueda de la vivienda

Actualmente, internet es el medio más usado para buscar piso. El arrendatario suele visitar una media de 3,4 inmuebles antes de elegir uno. Los datos relacionados con los modelos de comportamiento reflejan que el inquilino necesita 24 días para encontrar piso y lo hace mayoritariamente a través del móvil, dedicando casi dos horas a visitar la vivienda. Al hacer una selección previa por Internet, el arrendatario tipo necesita tan sólo de dos visitas al inmueble para decidirse.

Por otro lado, en cuanto a la temporalidad de la opción del alquiler, el tiempo medio de estancia del inquilino en el mismo inmueble es de tres años. Pasado ese tiempo, o bien opta por otro alquiler que cumpla las necesidades surgidas, o bien opta por la adquisición de una vivienda.

Estos factores ha contribuido junto con  y la explosión de la burbuja inmobiliaria. Creando un nuevo perfil de gente interesada en el sector inmobiliario, pero que ve en el alquiler la mejor opción. Y no solo como algo temporal, sino como una forma de vivir el resto de sus vidas. Algo que, por otra parte, es bastante común en países del norte de Europa.

Al optar por el alquiler el arrendatario se ahorra importantes gastos anuales como el IBI, el tratamiento de residuos, así como los gastos derivados de la transmisión de propiedades. Hay que tener presente que las cuotas del alquiler mensual se pueden deducir en la declaración de la renta anual. Por otra parte, no debemos olvidar contratar un seguro de de impago de alquiler para hacer frente a cualquier circunstancia que ocurra en la vivienda y protegernos de las circunstancias que nos puede acaerrar el tener alquilado nuestro inmueble. El propietario se encontrará en una situación de defensa total frente a posibles  impagos, actos de violencia, gastos jurídicos o incluso frente a la necesidad de buscar nuevos inquilinos.

Como puedes ver, el alquiler es una opción en auge que no va a parar de crecer y que tiene grandes ventajas para el inquilino y también para los propietarios.

 



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