El alquiler es la opción de futuro

Cuando nos encontramos en la situación de buscar una vivienda, casi siempre nos surge la misma duda: ¿es mejor comprar o alquilar? Evidentemente, no todo el mundo está en las mismas circunstancias ni tiene las mismas preferencias o expectativas. Sin embargo, de unos años a esta parte, cada vez son más las personas que piensan que un alquiler con garantías, es la opción más inteligente.

La compra de una vivienda suele ser la inversión más importante de nuestra vida y, antes de dar el paso, hay muchas cosas que valorar, para no arrepentirnos en el futuro. Entre otras cosas, es fundamental que sepamos dónde queremos residir, el tipo de vivienda que nos gustaría, la ubicación, el tamaño,…Etc.

Sin embargo, estas preguntas no siempre tienen respuestas, pues no es fácil decidir a tan largo plazo. Las necesidades de las personas van cambiando con el paso de los años, pero, por desgracia, esto no ocurre con las viviendas, ya que estas no cambian para adaptarse a nuestras nuevas situaciones.

  Alquilar es la mejor opción, siempre que se trate de un alquiler seguro

Si compras, por ejemplo, un pequeño apartamento céntrico en una gran ciudad, puesto que vives solo/a y es lo más práctico y económico en ese momento, ¿qué ocurre si encuentras pareja? ¿Y qué pasa si tenéis hijos? Esto puede implicar tener que venderlo o alquilarlo rápidamente y empezar de nuevo la búsqueda de otra vivienda que se adapte más a vuestra nueva situación.

Esta es una de las ventajas que tiene alquilar. Se puede cambiar fácilmente a otro tipo de vivienda, que se adapte al estilo de vida de ese momento y a la situación personal en la que nos encontremos. Esta libertad no es la misma, si eres propietario, aunque también es verdad que se puede alquilar, pero siempre con el miedo a los impagos. A no ser que hayamos contratado un modelo de alquiler protegido​. En ese caso, no va a haber problema.

Otras ventajas de alquilar

  • El alquiler no requiere un gran desembolso inicial, como ocurre con la compraventa, en la que hay que dar una entrada y suele ser una suma importante de dinero (entre un 20 y 40 % del precio de la vivienda).
  • Sin cuotas de hipoteca, ya que te evitas las cuotas mensuales, que no tienen ninguna ventaja fiscal. En cambio, el alquiler sí se puede deducir por vivienda habitual.
  • Gastos obligatorios, seguros de hogar, gastos de comunidad, Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)… Si tu vivienda es alquilada, estos gastos, normalmente, los cubren los arrendadores.
  • Mantenimientos. Todas las viviendas necesitan un mantenimiento, ya que se van deteriorando. Con el paso de los años es probable que haya que cambiar los muebles, electrodomésticos, pintura, tuberías, etc. Si eres inquilino, no tienes que preocuparte de nada.

Si pensamos detenidamente en el esfuerzo económico que supone comprar una vivienda y las cosas a las que hay que renunciar, muchas veces, es lógico que nos planteemos si vale la pena realmente o solo nos dejamos llevar por frases hechas y obsoletas, como que una casa es la mejor inversión.

¿Comprar o alquilar? Depende. Esta decisión solo la puedes tomar tú…

 



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